FELICITACIÓN ESO-BACHILLERATO

LUZ

Luz, un rayo que te ilumina el rostro. Pequeña, ¿qué buscas en un mundo de sombras? ¿Qué necesitas en un mundo que se consume lentamente por nuestro afán de consumismo y se apaga incluso más rápido que una vela encendida una noche de viento? ¿Qué pretendes prestar a un mundo egoísta y orgulloso que no se preocupa por las armas que cada día se alzan contra personas inocentes?

Luz, igual este no es el mundo que esperabas encontrarte, pero es el lugar en el que te necesitan.

Luz, el mundo te necesita. Las personas caminan perdidas en un mar de prisas sin pararse ni un segundo a pensar en el sentido de sus vidas. Solo se miran al espejo y tratan de quererse, pero no saben que lo conseguirán cuando realmente giren ese espejo y amen a los demás. Buscan la felicidad en el último modelo de móvil o en una copa de alcohol que tambalea, al igual que tambalean sus sueños en la cuerda floja cuando deciden abandonarlos.

Luz, andas perdida, ¿verdad? Esta Navidad, como muchos años atrás, las personas han ocupado tu lugar con compras, dinero y afán de tener. Ahora que tu sitio en el corazón de las personas está ocupado no sabes dónde hallarte; al igual que hace 2016 años atrás Jesús no tenía sitio donde nacer porque todo estaba lleno. La historia se repite. ¿No es hora de que lancemos lazos de unión, amor, amistad, fraternidad, respeto, solidaridad, entrega, sinceridad, escucha para ser la generación que cambie esta situación? En el momento que nos tiremos de la montaña de nuestro orgullo y egoísmo, caeremos sobre tierra firme, segura, sin malas hierbas. Ahora te hablo a ti, a ti, a ti. Está en tus manos. ¿Decides sacar de tu corazón esos lazos que están enredados y unirlos a los lazos del que está sentado a tu lado? No es tan difícil. ¿A qué esperáis? Daos las manos. Elige la vida en Jesús y vivirás. En el momento que lo hagas, esa luz tendrá el camino para llegar a ti, para llevarte a la felicidad que se siente al entregarte a los demás. Tendrás la luz y será el momento de que la compartas. Esta Navidad cambia, reza, piensa, cree, sueña y actúa. Si quieres ver un cambio en el mundo empieza por cambiar tú. Y… no digas que porque tú mejores las cosas no mejoran, porque tú formas una gota de este gran océano. Y este gran océano no sería el mismo sin esa gota. Luz, un rayo que te ilumina el rostro. Ahora te veo reflejada en personas, como querías. Estamos dispuestos a no perderte entre las sombras. No permitas que esta Navidad te perdamos.

Blanca Ruiz del Pino – 2ºA BACHILLERATO

Fotos O