De la mano seguimos las huellas de San Francisco
Un grupo de profesores de nuestro colegio hemos tenido la oportunidad de participar en una experiencia única de convivencia, unión y crecimiento personal en las ciudades de Asís y Roma, junto a docentes y hermanas de otros colegios FSC de nuestra Congregación.
Durante varios días, compartimos un enriquecedor encuentro marcado por el aprendizaje, la reflexión y el fortalecimiento de los lazos que nos unen como comunidad educativa. Esta experiencia ha supuesto una valiosa ocasión para intercambiar vivencias y profundizar en los valores que inspiran nuestra labor diaria.
En Asís, cuna de San Francisco, seguimos sus huellas y recorrimos algunos de los lugares más emblemáticos vinculados a su vida y legado. Conocer de cerca su historia, su sencillez y su compromiso con los más necesitados nos permitió reflexionar sobre la importancia de educar desde la humildad, la fraternidad y el respeto por la creación.
La espiritualidad franciscana sigue siendo hoy una fuente de inspiración para quienes trabajamos en la formación integral de nuestro alumnado.
La estancia en Roma nos brindó la oportunidad de acercarnos a la riqueza histórica, cultural y espiritual de la ciudad. Uno de los momentos más significativos fue nuestra participación en el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde recibimos el saludo y la bendición del Papa León XIV junto a miles de peregrinos procedentes de todo el mundo.
Regresamos a Antequera con el corazón lleno de gratitud y esperanza, renovados en nuestra misión educativa y convencidos de que educar es también acompañar, inspirar y construir comunidad. Esta experiencia fortalece nuestro compromiso con una educación basada en los valores humanos, cristianos y franciscanos que caracterizan al Colegio María Inmaculada.







