5 minutos con Blanca

Vivencia experimentada por un miembro de la Junta Directiva del AMPA de nuestro colegio:

“5 Minutos con Blanca”

Parece que el tiempo mejora y hoy podemos disfrutar del sol y de una buena temperatura.
Después de dejar a mi hijo en el colegio, he ido al edificio de Asuntos Sociales para realizar unas consultas. Estando allí me he acercado a otro departamento a saludar a una persona conocida; estaba ocupada, así que he decidido esperarla.
Me encanta observar y mi mirada se ha parado en unas madres jóvenes, con sus hijas, conversando.
Una de ellas le estaba administrando a su hija una medicación. He pensado: ¡estará malita! No conseguía verle la cara, ya que estaba recostada en los brazos de su madre y de espaldas a mí.
Atienden a una de las madres, la otra madre se levanta con su hija en los brazos y se sienta a mi lado.       Me doy cuenta de que “Su niña” tiene dificultad en algo, o verdaderamente está muy decaída. Se la sienta en sus piernas para incorporarla un poco. ¡Ahora sí la puedo ver! Su cabecita se cae y está, además de muy delgada, como agarrotada…Tiene dificultad a la hora de mover las manos. No sé qué cara pongo, pero si lo que pienso…Dios mío, ¿qué le pasará a esta niña? Su madre me dice algo con la mirada…
Le pregunto: ¿Qué tiene? – “Parálisis cerebral”. Me quedo sin palabras, mirando a ambas; tardo unos segundos en reaccionar y luego comienzo a hablarle, a decirle cositas.
– ¿Cómo se llama? – Blanca.
– Hola Blanca ¡Qué guapa eres! Tienes un pelo precioso y unos ojos verdes…su mirada no sé muy bien por dónde andaba…Mientras, me pongo de rodillas frente a ella, acaricio sus piernas, su cara, sus manos…
Blanca viene de un pueblecito cercano a nuestra ciudad, que por discreción no voy a mencionar. ¡Tiene tan solo 4 años!
La atienden dos profesionales que se encargan de estimularla a todos los niveles (movilidad – habla).
Su madre me comenta que está mejor que cuando nació. Esta parálisis fue producida en el parto… Es el turno de Blanca y les digo ¡adiós! …Con la voz entrecortada.

Dicen que de todas las vivencias aprendemos algo. ¿Qué he aprendido yo?
Primero recordar e incidir en lo hermosa que es LA VIDA y el en grandísimo regalo que se nos hace cuando disfrutamos de SALUD.
¿Los niños de nuestra sociedad actual valoran la salud? y los padres, ¿la valoramos? Quizá estamos tan inmersos en nuestros quehaceres diarios que se nos escapa este detalle.
¿Dónde quedan esos adolescentes y jóvenes que, por diversas circunstancias, no cuidan su salud, tanto física como mental, y desaprovechan ese gran regalo?
Blanca, con tan solo 4 años, lucha segundo a segundo por mejorar su salud.
Para terminar, me quedo con la ejemplaridad de la madre de Blanca.
A mi parecer….sobran las palabras.

M.C Guíame e Instrúyeme
Susi Adalid